Quien ama la vida, ama el Cine.

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El cine es como la vida,pero vista a traves de la subjetividad de un lente.

miércoles, 18 de agosto de 2021

LA PELÍCULA DE HOY / "AVENTURERO DEL PACÍFICO" :

Un clásico ambientado en una isla de los Mares del Sur.

"Aventurero del Pacífico"/"La taberna del irlandés"/"Donovan"s Reef" ( 1963 ) dirigida por John Ford, con John Wayne, Lee Marvin, Elizabeth Allen, Jack Warden y César Romero, es un clásico algo olvidado que merece la atención cinéfila porque cuenta una divertida historia romántica en tono de comedia golpeadora, que tiene romance, humor, aventuras y un tono espectacular ambientado en Kauai, isla cercana a Pear Harbor en la polinesia francesa.


El legado del Amor.


Probablemente no es la película más perfecta del maestro de maestros, John Ford. Quizás, tampoco un relato a su medida, y sin embargo revisitada con los ojos del espectador actual, es una comedia extraordinaria, disfrutable, inteligente, caprichosa, emotiva, compleja, llena de situaciones memorables y personajes secundarios entrañables, y que está ambientada en unos paisajes paradisíacos de Kauai en las islas tropicales francesas. Ford sabía extraer de relatos como éstos, toda la pureza de las emociones, y con sutileza masculina, equilibraba como ninguno, las situaciones más explosivas - como las eternas peleas a puño limpio entre Wayne y Marvin- con las más afectivas que están al nivel de los sentimientos humanos. El relato se abre con la llegada del socio y amigo de Michael Donovan ( John Wayne), interpretado por Lee Marvin, que viene escapando del excesivo trabajo de un carguero naviero. Esta situación le sirve a Ford para definir los personajes y los ambientes, hasta el verdadero leit motiv : la toma de posesión de Amelia Dedham, una rica heredera encarnada por Elizabeth Allen, que se desplaza hasta la Polinesia para hacerse cargo del legado de sus padres.   


Frente al accidentado y gracioso arribo de la millonaria a la isla, Ford contrapone las distintas personalidades masculinas atraídas por la mujer y su millonaria fortuna. Desde luego, está André de Lage ( César Romero ), un marqués francés que es un galán y oportunista; el padre Cluzeut ( Marcel Dalio ), un sacerdote amable y dolido por el estado en que se encuentra su Iglesia, William Dedham ( Jack Warden), un médico dedicado y trabajólico, que es el padre de la chica, casado en segundas nupcias con una aborigen, de la que quedó viudo y con tres hijos. A las constantes y accidentadas peleas entre Thomas Aloysius ( Marvin ) y Michael Donovan ( Wayne ), Ford agrega la presencia siempre grata de mujeres muy dinámicas como la cantante Miss Lafleur ( Dorothy Lamour ) y de la propia heredera, que enamora perdidamente a Donovan.  


El conflicto central surge cuando Donovan intenta ocultar a la millonaria, que su padre tiene una nueva familia de ascendencia aborigen y tres hijos, que son a la postre, hermanos menores de la muchacha. La película mantiene la atención con constantes sorpresas : por ejemplo, un viaje para buscar un árbol de Navidad se convierte en un recuerdo memorable del ataque de Pear Harbour y de la Segunda guerra Mundial. Todos los pasajes anecdóticos del filme, se originan sobre la base de la cultura polinésica y la mezcla isleña de naciones, donde también se considera la cultura china.    


También está el estilo Ford, en la presentación de cada uno de los personajes. Como van ingresando uno a uno en el encuadre, moviéndose en medio de paisajes paradisíacos, comportándose de acuerdo a un carácter definido y asumiendo lo cotidiano de la existencia, aunque con la riqueza de presentar un relato interesante, atractivo, sugerente, donde los diálogos no estorban y son justos para dar paso a las acciones, sin ponerse colorados.  


A Ford le gustaban las situaciones cómicas en medio de los conflictos para alivianar la carga dramática. En esta ocasión, los constantes choques entre Wayne y Marvin, son una mera excusa para soliviantar las relaciones amorosas y de viejas amistades formadas en acontecimientos históricos definitivos. Ellos son como dos hermanos con un berrinche, que disfrutan la amistad con estos desmadres, siempre tan característicos de Ford en westerns y relatos bélicos.    


Si bien John Wayne es la star de esta película, Ford sabía equiparar el protagonismo con actores de larga data, en este caso César Romero y Jack Warden, que asumen vivir en un lugar precioso, remoto y tropical. A este trío masculino, Elizabeth Allen le corresponde defender a ultranza su independencia femenina, y como es tradición en la filmografía del maestro, ella nunca aparece rebajada a mero figurante decorativo. Por eso, interpreta con absoluta convicción a una chica de armas tomar : fuerte, astuta, de gran carácter, que le hace el "peso" al machismo imperante. La actriz volvió a colaborar con Ford en un pequeño papel en "El ocaso de los cheyennes", interpretando a otra curiosa dama que perdió un vestido, durante una cómica persecución contra los indios, con James Stewart y Arthur Kennedy. 


Puede que el humor "machista" de Ford incomode un poco a las mujeres, pero era su estilo y en una época en que se hablaba poco de las reivindicaciones feministas. Sin embargo, todas las heroínas de Ford nunca fueron muñequitas de porcelana. Muy por el contrario, las mujeres de Ford estaban a la altura del hombre, dispuestas a dar la pelea sin claudicar por cuestiones de género. Esta escena clásica del filme, es una nalgada que Wayne propina a Allan. Haría de repetir lo mismo en un western antojadizo con Maureen O"Hara.  


Ford sabía extraer en sus películas secuencias memorables, utilizando la ritualidad de las culturas más significativas, como en este caso, la tradición polinésica, siempre remarcando el valor testimonial y emotivo a través de la música. Esta escena que está hacia el desenlace y que es la coronación de la Princesa sucesora de la isla, agudiza los sentidos del espectador con el vestuario de hermosos colores, los decorados llenos de flores exóticas y los bailes más característicos del lugar. 


Parte del potencial emocional de la película, se encuentra en la utilización de música isleña, muy proclive a subrayar - como en este caso- un instante memorable en las tradiciones de la isla. En plano general y evitando el zoom o los primeros planos, Ford "pinta" su acuarela cromática, con una insistencia estética que luce especialmente memorable en esta antológica secuencia del relato. En síntesis, se trata de una gran película de aventuras isleñas, ideal para pasar un grato momento de esparcimiento y diversión, debido a la mano maestra del inolvidable John Ford. Además, se disfruta de principio a fin porque el ritmo narrativo jamás se atasca en superficialidades y maniqueísmos. Recomendable para ver en familia. 


Aquí están todos los intérpretes de "Aventurero del Pacífico" para mayor gloria de la memoriabilia cinéfila, de izquierda a derecha aparecen : Lee Marvin, Dorothy Lamour - em otros tiempos heroína del sarog gracias a "El Huracán", notable clásico de Ford sobre aventuras isleñas-, Elizabeth Allan, John Wayne, Jack Warden, César Romero, Jacqueline Malouf y el niño actor Jeffrey Byron, el único superviviente del elenco original. Byron es un refutado escritor y productor que ha protagonizado una variedad de papeles en películas de televisión. 


Ford dirigiendo a los niños actores en la isla.


Aquí aparecen director y actor en el set de rodaje. 



Acerca del director.

A estas alturas, todo lo que se escriba del realizador norteamericano John Ford, nacido Sean Aloysius O"Feeney, es poco para las reales dimensiones de su gigantesca obra. El mejor de los directores clásicos, el maestro de maestros del cine universal, fue frente a todo, un emigrante que le regaló a su país de adopción, la mitología de una historia épica, contada desde la humildad de los que forjaron los cimientos de una nación, sin saberlo. "Se trata de una filmografía poblada de los ritos esenciales y con una intensa percepción de los ciclos de la vida : siempre hay matrimonios, nacimientos y fiestas, como también despedidas y funerales". Pero también están los maravillosos momentos de sus relatos, donde parece que no va a ocurrir nada interesante y pasa lo contrario. Además, está su fineza en la mirada para ilustrar y escenificar el paisaje como un potente personaje más de sus conflictos humanos.  


La mano maestra de Ford, está en cómo erigió la epopeya. Desde la simpleza de los colonos hasta la inmortalidad de los héroes, desde la tibieza emotiva, al ilustrar a las madres abnegadas, los niños inocentes y los orgullosos indios, Ford condujo con mano firme y transversal, la historia alrededor de la familia, única víctima del progreso material, pero también último refugio de la salvedad humana. Está en Ford, la extrema sensibilidad para integrar los personajes más mínimos a las historias y hacerlos compatibles con los grandes personajes. Todos observados a la misma altura. Además, intensifica el pulido de la desdramatización del relato, para detenerse en situaciones, actos o gestos sorprendentes, que ayudarán a "humanizar" a los mitos del Oeste, de la historia irlandesa, del relato bélico o de la aventura paradisíaca.   


El gran crítico Andrew Sarris señaló respecto a Ford : "Ningún director estadounidense ha recorrido tanto el paisaje del pasado de los Estados Unidos, los mundos de Lincoln, Lee, Twain, O"Neill, las tres grandes guerras, las migraciones al Oeste y trasatlántica, los indios sin caballo del valle del Mohawk, y las caballerías sioux y apaches del Oeste, las incursiones irlandesas y española, y la política delicadamente equilibrada de las ciudades políglotas y los estados fronterizos".  


El tema que más repite a lo largo de sus mejores películas como : "El delator", "El joven Lincoln", "La diligencia", "Uvas de Ira", "Que verde era mi valle", "La ruta del tabaco", "Tambores de guerra", "Pasión de los fuertes", "El hombre tranquilo", "Más corazón que odio", "Un tiro en la noche", es el de la derrota, el fracaso, la tragedia que representa, pero también la especial gloria que lleva inherente, la visión poética de la épica. En Ford se concentra el lirismo más realista y más cercano a la nobleza de la Humanidad.


"El desencanto de Ford se extiende a lo que su obra más sombría anuncia : el progreso, la política, la prensa, la democracia, son ya los pilares sobre los que se levanta la tierra prometida que fue maravillosa. El espíritu esperanzador del colono, las semillas de las familias y el aliento pionero del Oeste han tenido muerte y sepultura. Sus huesos, aunque eran buenos y justos, no dejaron descendencia".  


Después de  ver la actuación de John Wayne en "Río Rojo"/"Red River" dirigida por el realizador rival Howard Hawks, se cita a John Ford diciendo : "Nunca supe que el gran hijo de puta podía actuar". Ford y Wayne hicieron doce películas juntos. Fue una de las alianzas artísticas más fructíferas del cine clásico.


Ford en el set de rodaje.

Con los actores, actrices y el equipo técnico de "Que verde era mi valle"/"How Green was my valley" ( 1941 ).


John Ford recibe un reconocimiento de los indios durante el rodaje de "Más corazón que odio"/ "The seachers" ( 1956 ).


Fotografiado por Alexander Kahle, durante el rodaje de la citada película junto a John Wayne. ( c ) Warner Brothers. 


Con la actriz Ava Gardner en el rodaje en exteriores de la aventura africana "Mogambo" ( 1953 ).



Con William Holden y John Wayne en el rodaje de "Misión de audaces"/"The Horse soldiers" ( 1959).


Junto a James Stewart y John Wayne en "Un tiro en la noche"/"The man who shot Liberty Valance" ( 1962 )



Los relatos irlandeses de Ford.


"El delator"/"The Informer" ( 1936 ). La primera gran película de Ford que ganó el Oscar y con la que el realizador obtuvo el premio de la Crítica de Nueva York a mejor dirección. Se trata de un drama clásico, emotivo, caustrofóbico, intenso, inmenso en sus repercusiones casi bíblicas, y que está ambientado en el Dublín de 1922. Durante la rebelión de Sinn Fein, el grandote Gypo Nolan ( Victor McLaglen ), denuncia a un amigo a la policía, porque sólo desea viajar a Estados Unidos. El complejo de culpa y la constante hostilidad que va descubriendo en una noche de juerga, le llevará a un acto de redención frente a una imagen de Jesucristo dentro de una Iglesia. Ford recuerda que lo filmaron en uno de los peores escenarios de la Fox con unas cuantas monedas, que inteligentemente reconvirtieron en las calles dublinenses, y que Victor McLaglen se lo pasó borracho en las escenas más complejas y emocionantes. Notable forma de aprovechar los espacios lúgubres y oscuros que integran unas inolvidables actuaciones protagónicas.


"El arado y las estrellas"/"The Plough and the stars" ( 1938 ). Relato épico y  romántico ambientado en medio de la rebelión irlandesa de la Semana de Pascua de 1916. Es también un trabajo redondo y formal, que contiene un reflejo de las complejidades históricos y políticas de la isla, con un extraordinario dibujo de sus personajes, todos muy bien definidos, y las actuaciones de : Barbara Stanwyck, Preston Foster , Barry Fitzgerald, Dennis O"Dea, Eileen Crowe y Arthur Shields. Fue un fracaso en taquilla, porque a Ford le insinuaron en un principio, que a nadie le interesarían los avatares de un hombre y una mujer casados. Sin embargo, vista con los ojos actuales, estamos frente a un gran melodrama muy emotivo, ameno y vigoroso.  


"El hombre tranquilo" /"The quiet man" ( 1952 ). A mucha gente le caen como bombas de racimo, las peleas a combo limpias en películas de esta naturaleza. Pero Ford las integraba con un toque de ironía y humor que le resultaba más agradable y divertido. Un boxeador estadounidense-irlandés ( John Wayne ), regresa a las tierras de sus antepasados en Irlanda, cargando el sentido de culpa por haber matado en el cuadrilátero a su contrincante. Allí se enamora perdidamente de Mary Kate Danaher ( Maureen O"Hara), una hermosa pelirroja de espíritu libre y sensible, cuyo hermano Red Will Danaher ( Victor McLaglen ), se opone a su unión matrimonial. Un dato curioso : el nombre del personaje Mary Kate une los nombres de las dos grandes mujeres que compartieron la vida sentimental del director : su mujer Mary McBride Smith y la actriz Katharine Hepburn. Sin duda que, es un homenaje sensible a ellas y está desarrollado con gran lirismo en sus tierras de origen.  


"The rising of the moon" ( 1957 ). Tres historias irlandesas de distinto interés. En la primera, un policía visita a un campesino orgulloso y autosuficiente acusado de golpear a otro. En la segunda, un tren atestado de pasajeros, se detiene al principio por sólo unos minutos en una antigua estación, para quedarse dos horas pegado. En la tercera y última, un joven patriota irlandés se escapa durante la rebelión del 1921, disfrazado de cantante callejero. Ford confesó : "Esta película la hice sólo para divertirme y lo pasé muy bien". El mejor de los relatos es el último, aunque está toda la esencia de su mirada respecto a los personajes secundarios, en el segundo cuento. Hay humor, intriga, humanidad y suspenso.    


Fotos-Gentileza : 20 th Century Fox- Warner Brothers / Photofest- John Wayne,com- Vienna Classic Hollywood- Amazon- Variety- Photoplay- Irish Times- TCM- Notre Cinema- The New York Times. Independent- Archivo.-   


Cartel publicitario de "Aventurero del Pacífico"/"La taberna del irlandés" /"Donovan"s Reef" ( 1963 ).




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